| "Todos tenemos un Dios dentro y ese Dios es el espíritu que une toda la vida, todo lo que está sobre el planeta. Debe ser esta voz la que dice que haga algo y estoy segura que es la misma voz que le habla a todos los que están en este planeta, al menos a todos los que parecen estar preocupados sobre el destino del mundo, el destino de su planeta."
|
|
|
"Podemos trabajar juntos con los hombres y mujeres de buena voluntad, esos que irradian la bondad intrínseca de la humanidad. Para hacerlo efectivamente, el mundo necesita una ética global con valores que den sentido a la experiencia de vivir -más que instituciones religiosas y dogmas-, sostengan la dimensión no material de la humanidad."
|
| "Los valores universales de amor, compasión, solidaridad, cuidado y tolerancia, deberían formar los basamentos de esta ética global que debiera permear la cultura, política, comercio, religión y filosofía. Debería también permear la familia extendida de las Naciones Unidas."
|
|
|
"Plantar un árbol encierra un mensaje muy claro: con ese simple acto usted puede mejorar su hábitat. La población cobra así conciencia de que puede influir en su entorno, y ello es un primer paso hacia una mayor participación en la vida de la sociedad."
|

Wangari Maathai, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2004 por su dedicación al medioambiente a través de plantaciones de árboles en toda Africa.
Originaria de Kenya, (nacida el 1 de abril de 1940 en Nyieri), Wangari Maathai desde hace 30 años promueve un desarrollo social, económico y cultural viable desde el punto de vista ambiental, en Kenya y en otros países de Africa, reconociendo la contribución del medio ambiente a la paz y a la eliminación de la pobreza. Fundadora del Movimiento Cinturón Verde, creado en 1977, ha motivado a mujeres en toda Africa para plantar árboles.
Maathai es la primera africana que recibe el Premio Nobel de la Paz y la primera mujer que obtiene un doctorado y es profesora universitaria en Kenya. Actualmente es Viceministro del Medio Ambiente en su país y Embajadora de los bosques de la cuenca del Congo.
Maathai fundó el Green Belt Movement (o Movimiento del Cinturón Verde) en 1977, una especie de lobby ecologista responsable de la plantación de más de 30 millones de árboles por todo el país para evitar la erosión del suelo, y con tal de mejorar la calidad de vida de las mujeres que lo llevaban a cabo. Esto le hizo merecer el apelativo afectuoso de Tree Woman (o Mujer Árbol). Desde entonces, se ha convertido en una mujer muy activa en temas medioambientales y a favor de las mujeres.
El combate de una mujer africana
En un país en el que las mujeres quedan relegadas a un papel secundario en el plano político y social, la trayectoria de Wangari Muta Maathai, de 59 años de edad, constituye una excepción. Bióloga de formación, fue la primera mujer de Africa Oriental que obtuvo un doctorado, llegó a ser catedrática y dirigió un departamento universitario, todo ello en la Universidad de Nairobi.
Wangari Muta Maathai inició su acción en el Consejo Nacional de Mujeres de Kenya en 1976. A través de ese organismo lanzó el proyecto "Harambee para salvar la tierra" (harambee significa en swahili "actuar unidos"). Finalmente, en 1977, el proyecto recibió el nombre de Movimiento del Cinturón Verde.
Este movimiento lanzó programas para fomentar y salvaguardar la biodiversidad, proteger el suelo, crear puestos de trabajo especialmente en las zonas rurales, dar una imagen positiva de las mujeres ante la comunidad y afianzar las cualidades de éstas como dirigentes.
Su objetivo esencial era lograr que la población comprendiera la necesidad de proteger el medio ambiente, plantando árboles y aplicando políticas a largo plazo. Cerca de 80% de los 20 millones de árboles plantados aún está en pie. En la actualidad, Cinturón Verde tiene más de 3.000 viveros, con lo que da trabajo a unas 80.000 personas, en su mayoría mujeres campesinas.
En 1986, el movimiento fundó una Red Panafricana de Cinturones Verdes y organizó seminarios y programas de formación destinados a otros países africanos. Ello condujo a Tanzania, Uganda, Malawi, Lesotho, Etiopía y Zimbabwe a adoptar los métodos del Cinturón Verde.
Miembro de la Junta Consultiva en Asuntos de Desarme del Secretario General de las Naciones Unidas, Wangari Muta Maathai ha sido agraciada con 14 premios internacionales. Entre ellos fue galardonada con el prestigioso Right Livelihood Award, considerado como un Premio Nobel alternativo, como reconocimiento de su "contribución al bienestar del género humano".
En un país que durante decenios estuvo sometido a un régimen de partido único, a menudo fue duramente golpeada por la policía por participar en manifestaciones que exigían la protección de los bosques de Kenya. "Los gobiernos piensan que amenazándome y agrediéndome van a hacerme callar", dice Maathai. "Pero tengo piel de elefante. Y alguien tiene que hacer oír su voz."
Esta madre de tres hijos está empeñada actualmente en una batalla para salvar las 2.500 hectáreas de los bosques de Karura, al noroeste de Nairobi, donde el gobierno quiere edificar complejos de viviendas.
"Tenemos una responsabilidad especial ante el ecosistema de este planeta: al asegurar que las demás especies sobrevivan estaremos asegurando la sobrevivencia de nuestra propia especie."
Más sobre Wangari Maathai:
Contacto con el Movimiento Cinturón verde:
Green Belt Movement
PO Box 67545
Nairobi
Kenya
Fax: (254 2) 504.264
http://www.greenbeltmovement.org